La decisión de poner placas fotovoltaicas en casa es una opción muy interesante, que cada día suma más adeptos. Realmente son muchos los beneficios a obtener, el primero de ellos es que se estará utilizando una energía completamente limpia y renovable. Además, a medio y largo plazo y una vez recuperada la inversión inicial de instalación, el ahorro en la cuenta de la luz será muy significativo. A continuación, conoceremos un poco más sobre este tipo de energía y los beneficios nos ofrece.

La eliminación del impuesto al sol y otras novedades

Desde la eliminación del impuesto al sol, la posibilidad de disfrutar de la energía solar se ha vuelto mucho más accesible. De hecho, las solicitudes de información a las diversas compañías que ofrecen dicho servicio se han disparado. Se espera creciente interés por esta energía y que cada vez más personas, naturales y jurídicas, se sumen a esta iniciativa.

La nueva normativa, además de eliminar dicho impuesto, agiliza la burocracia. Hasta hace no mucho, eran muchos los trámites para la legalización de la instalación de autoconsumo, un proceso muy pesado y engorroso. Un aspecto importante a considerar es que no se penaliza de ninguna manera a las instalaciones de placas fotovoltaicas. Es decir, no se debe pagar ningún impuesto.

Otra de las novedades más interesantes y que favorece el uso de este tipo de energía, es la posibilidad del autoconsumo aislado y compartido. En el caso del consumo compartido, resulta sumamente beneficioso para abaratar los costos de instalación. De esta forma, un grupo de vecinos puede compartir una misma instalación solar.

Además de todo lo anterior, las personas que utilicen este tipo de energía podrían recibir una retribución si comparten el excedente con la red general. Sin duda este es un gran incentivo que se suma al hecho de ahorrar de forma considerable en la factura de luz.

¿Es rentable colocar placas fotovoltaicas en casa?

Una vez vistos los beneficios, llega la siguiente pregunta: ¿resulta rentable colocar placas fotovoltaicas en casa? En la práctica, aunque este tipo de energía trae consigo numerosos beneficios, también es cierto que requiere de una importante inversión inicial, cuyo capital se recupera, en promedio, alrededor de los siete años posteriores. Por supuesto, el importe inicial y recuperación pueden variar de forma considerable si, por ejemplo, se opta por el autoconsumo compartido.

Otro de los aspectos importantes que se deben tomar en consideración es si se cuenta con el espacio e instalaciones necesarias para las placas. Lo ideal es que las placas estén ubicadas hacia el sur, con una inclinación de 30 grados para que reciban el máximo de luz solar. Pese a ello, también es posible colocarlas sobre los techos de las casas y edificios, siempre y cuando reciban la suficiente luz durante las horas del día.

Igualmente es un parámetro para tomar en consideración la necesidad de adquirir baterías que almacenen la energía generada durante el día, para estar tranquilos cuando haya ausencia de luz. Estas baterías no son tan económicas, aunque se espera que las principales marcas fabricantes comiencen a bajar sus costos.

En un principio, una vivienda unifamiliar que tenga un consumo básico deberá hacer una inversión inicial que oscile entre los 5.000 y 6.000 euros. Además de eso, la compañía deberá determinar si las condiciones de la vivienda son las adecuadas para disfrutar de la energía solar. En la mayoría de los casos sí es posible, pero al final la rentabilidad dependerá de muchos otros factores. Todo indica que la energía fotovoltaica promete sumar más y más usuarios con el paso del tiempo.